Observo que en los últimos tiempos hay muchos que defienden el fascismo (franquismo en España) como el que defiende que la tierra es plana. Es decir, defienden a base de sandeces lo que no tiene defensa. Los defensores, por supuesto, no se consideran fascistas, como hace todo buen español que no se considera nacionalista porque siempre son los catalanes o vascos. Abascal, Orriols, VOX, Alianza Catalana, Ciudadanos, SCC, algunos socialistas de raíces falangistas, muchos populares de raíces franquistas..... Si mucho me apuras incluso el PP de Feijóo, los cuales subsisten y crecen cogidos por los cataplines a manos de Abascal. Por no decir nada de la judicatura y las policías españolas, que muestran sus vergüenzas cada dos por tres. Todos ellos tienen rasgos comunes bastante coincidentes. Xenofobia, racismo contra los "moros", anti-catalanismo, anti-independentismo, anti-sanchismo. Incluso muchos de ellos son reconocidos antidemócratas y autoritarios... Ostras, ¡qué tropa!
En cuanto a Catalunya suelen vituperar contra la lengua propia de los catalanes, niegan la unidad de la lengua común con el País valenciano, islas Baleares i franja aragonesa, van contra la escuela o la inmersión lingüística y del catalán como lengua vehicular. Lo hacen contra Puigdemont, contra la amnistía, contra la independencia y por supuesto, contra lo que denominan despectivamente "procesismo". Sin embargo, ninguno de los líderes mencionados nos dicen que quieren para los catalanes que no nos sentimos nacionalistas españoles, es decir, si proponen para Catalunya algo diferente que no sea "café para todos", la mejor financiación del mundo mundial que mantenga el déficit fiscal interminable o que se consolide en Catalunya la hegemonía -podemos considerarla como lengua colonialista universal por excelencia- de la "lengua común que todos nos hemos dado".
Quien no quiera ver que quieren engatusar a los ciudadanos de todo el estado y especialmente a los catalanes, es porque es ciego o está abducido sectariamente por el fascismo -repito, franquismo en España-. Respecto a Catalunya quieren aniquilar el independentismo a base de recetas insistentemente autonomistas ya fracasadas como solución mágica de todos los problemas que tienen su origen y derivan de estar dependientes y ligados con el Reino de España desde 1714. Dar como excusa de mal pagador que los catalanes están decepcionados por la supuesta traición hecha por los líderes y partidos independentistas lo dicen los ingenuos -o necios- que creen las mentiras y manipulaciones españolistas y por consiguiente son firmes candidatos a incrementar su decepción por toda la eternidad. En definitiva quieren mantener el desengaño por siempre jamás para todos los independentistas.
Cada vez que se avecinan elecciones, ya sean municipales, autonómicas, europeas o generales, cuando la ciudadanía quiere manifestarse a favor de personalidades o formaciones políticas comprometidos con la democracia o la independencia, surgen por arte de magia nuevos casos de corrupción o acoso policiales y judiciales, los cuales son sospechosamente aireados mucho antes del evento electoral en cuestión. Todos son publicitados profusamente en los medios cavernarios españoles y especialmente "matrileños", incluso antes que la Guardia Civil y la UCO y/o la Policía Nacional y la UDEF empiecen los reconocidos registros en domicilios, sedes de partidos, instituciones, ayuntamientos y/o empresas presuntamente corruptas -tratándolos como si ya hubieran sido declarados culpables-, todo ello con la parafernalia y aparatosidad mediática y judicial que sea posible exhibir ante la opinión pública, por supuesto que obviando la presunción de inocencia. Lo llaman la pena del telediario, la peor de las condenas que pueda recibir un inocente.... ¡Pero lo más indignante es que los verdugos saben que son inocentes!
Esta falta de ética, de principios democráticos, de sentido de auténtica Justicia, de valores como son la tolerancia, la honestidad, el respeto al pluralismo, esta ausencia de valores humanos y de empatía hacia la ciudadanía en general y los catalanes en particular -en estas cuestiones los colonizados tenemos el culo pelado- es la primera causa que ha llevado a muchos ciudadanos a la conclusión que junto a España, Catalunya no gana nada y pierde mucho. No hay esperanza si estamos unidos en España. Ni ilusiones. Ni futuro. Ni prosperidad. Ni democracia... ¡Ni libertad!
Así pues, si ganan Abascal, Feijóo, Orriols y los García Page socialistas, ¡preparémonos que vienen curvas!
Aunque supongo que todo esto son elucubraciones veraniegas mías que deseo que nunca pasen en España. ¿O quizás es inevitable que acabe pasando? En cuanto a Catalunya, ¡si de mí -de nosotros- depende esto no pasará!
¡Adiós, España! Quizás las dos naciones seremos más felices separadas. En Cataluña al menos lo intentaremos. En España dependerá de los españoles. Es su trabajo.... ¡Porque los catalanes ya estamos suficientemente atareados!
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